NOTICIAS: 17 de agosto de 2026
donate Books CDs HOME updates search contact

Vista Panorámica de las Noticias

Atila Sinke Guimarães
MAGNIFICA HUMANITAS, PROS Y CONTRAS - IV – Tras divagar por temas innecesarios para evaluar la Inteligencia Artificial, Magnifica humanitas – MH – finalmente entra en materia. Resumiré su contenido para ayudar a los católicos a conocer lo que vale la pena sobre la Inteligencia Artificial en esta Encíclica. Mi plan es abordar: 1. La definición de la IA; 2. Los criterios para juzgarla; 3. Sus ventajas; 4. Sus riesgos; 5. La solución ideal para evitar estos riesgos; 6. Las medidas para alcanzar esta solución; 7. Lo que falta en el análisis papal.

Magnifica humanitas toma una postura sobre la IA

En la lista a continuación, indicaré únicamente los puntos válidos según el sentido común. Los demás puntos, profundamente teñidos de Progresismo –criterios socialistas, ecologistas e inclusivos, ataques a las desigualdades, defensa de la libertad revolucionaria, fraternidad, derechos humanos, etc.– los considero ya refutados en mis tres artículos anteriores sobre MH.

1. Qué es la IA?
  • La IA es esencialmente una forma de procesar datos; su “aprendizaje” es solo adaptación estadística (§99); sus datos reflejan los supuestos culturales, morales e ideológicos de quienes la diseñaron (§§100, 102).

  • Aunque supera algunas capacidades humanas, no es comparable al ser humano. No comprende lo que genera ni tiene conciencia moral, ni responsabilidad, ni sentimientos humanos (§99).
2. Criterios para juzgar la IA

    El lado luminoso y el lado oscuro de la IA

  • Los criterios para juzgar la IA son los principios del Evangelio (§24); que incluyen la dignidad de la persona humana como imagen de Dios (§§37, 45, 46, 51-53, 68, 96, 104), el principio de solidaridad (§§39, 45, 74, 82, 96, 183) y el principio de subsidiariedad (§§68-72, 82, 83, 87, 96, 183).

  • Los principios del Orden Natural, que incluyen el bien común de la sociedad (§§44, 59-62), el bienestar de las generaciones futuras (§§82, 83, 85); la justicia social (§§46, 80, 82, 96), y especialmente la protección de los más vulnerables (§96).

  • Los principios de quienes diseñaron la IA y sus plataformas (§§102, 104, 105).
3. Las ventajas de la IA
  • La IA contribuye al desarrollo humano (§93, 100), y al cuidado del medio ambiente (§93); ofrece beneficios en muchos campos (§99) como, por ejemplo, que agiliza y facilita la información (§100) y puede aliviar el sufrimiento y abrir nuevas posibilidades (§126).
4. Los riesgos de la IA
  • La IA con frecuencia atenta contra la dignidad humana (§§104, 112, 131); considera a la persona humana solo en términos de eficiencia (§§51, 94, 150, 172); explota e instrumentaliza a las personas (§§51, 92), obliga a los trabajadores a adaptarse al ritmo de una máquina (§150); produce una rápida reducción de empleos, inactividad y empobrecimiento (§§151, 154); y con ello socava el fundamento de la paz social (§154).

  • Geoffrey Hunten, el ‘Padrino de la IA’, la llama un ser alienígena y advierte sobre sus riesgos

  • Manipula la información (§§102, 110, 132), promueve la desinformación (§132) y construye narrativas distorsionadas (§§132, 135, 136); resulta engañosa en su imitación de la realidad (§100).

  • Viola la privacidad (§102); permite una vigilancia invasiva del usuario (§80), y favorece la censura y la discriminación (§§80, 85, 95, 171).

  • Crea dependencia y servidumbre (§§172, 173), fomenta una confianza excesiva por parte del usuario, debilita su creatividad y su juicio (§§100, 146); está diseñada para captar su tiempo y atención (§170); atrofia su sociabilidad (§§100, 132), promueve un conocimiento fragmentado (§146), fomenta una hiperestimulación que produce fatiga y apatía hacia la verdad (§139), vuelve superfluo el pensamiento humano (§140), y crea un acceso fácil a material hipersexualizado (§141).

  • Está monopolizada por una pequeña élite con intereses ideológicos/morales (§§39, 70-72, 95, 102, 106-109, 133, 135, 161, 172, 181); favorece un dominio creciente del paradigma tecnocrático (§92, 93), propicia una acumulación desproporcionada de riqueza (§83); crea un superestado (§§71, 95); y degrada los ecosistemas (§§84, 101, 110).

  • Crece más rápido que los procesos para controlarla (§106).
5. Solución ideal para evitar estos riesgos
  • “Una IA más moral no basta si esa moralidad es determinada por unos pocos. Lo que se necesita es una participación política más activa, capaz de frenar las cosas cuando todo se acelera, y de proteger las oportunidades para que las comunidades todavía puedan participar y hacer preguntas” (§107, cf. §§87, 93, 94, 106, 108).

  • “En términos prácticos, en la era de la IA y la robótica, garantizar que la economía favorezca la dignidad humana significa adoptar ciertos criterios para una acción firme.

    Primero, transparencia y responsabilidad: cuando los datos y los algoritmos influyen en la distribución del crédito, la selección de personal o el acceso a servicios y oportunidades, es necesario que las decisiones sean comprensibles, impugnables y sujetas a supervisión, de modo que las personas no se reduzcan a meros perfiles.

    Segundo, inclusión y acceso: los beneficios de la innovación deben ir acompañados de inversiones en habilidades, infraestructura y servicios esenciales para garantizar que la tecnología no amplíe la brecha entre quienes tienen y quienes no tienen.

    Finalmente, medidas para garantizar la equidad: la fiscalidad, la protección social y las políticas industriales deben corregir los desequilibrios creados por la concentración de riqueza y poder. En efecto, estos criterios no constituyen un freno a la innovación; más bien, la hacen civilizada y humana” (§164, cf. §240).
6. Medidas para alcanzar esta solución
  • La IA debe ser controlada por la inteligencia humana (§97); no debe tener un rol decisorio (§§101-103, 183), debe proteger el empleo (§152), y debe proteger a los menores (§170).

  • Las instituciones públicas y las familias deben unirse para oponerse a las agendas de las plataformas (§142), las escuelas y los maestros deben reevaluar sus roles y métodos para enfrentar la IA (§§ 137, 145, 155-159).

  • La Iglesia y el Estado deben repensar la naturaleza del trabajo y su conexión con la ciudadanía (§§154-159).

  • Los diseñadores deben ser responsables de las decisiones de la IA (§105).
7. Lo que falta en MH

Cuando el Papa León XIV en MH comienza a analizar la Inteligencia Artificial, escribe:

León XIV pasó por alto puntos importantes en su análisis

Todos nosotros, incluidos quienes los diseñan, poseemos solo una comprensión limitada de su funcionamiento real. En efecto, los sistemas actuales de IA son más ‘cultivados’ que ‘construidos’, pues los desarrolladores no diseñan directamente cada detalle, sino que crean un marco dentro del cual la inteligencia ‘crece’. Como resultado, aspectos científicos fundamentales –como las representaciones internas y los procesos computacionales de estos sistemas– permanecen, por el momento, desconocidos. Surge así una necesidad urgente de un doble compromiso: por un lado, una profundización de la investigación científica; por otro, el ejercicio del discernimiento moral y espiritual” (§98).

Si se desconoce el origen de la IA y quienes la operan simplemente están aprovechando sus efectos en lugar de explicar sus causas, ¿por qué el Papa no plantea la posibilidad de que una inteligencia más perfecta que la inteligencia humana se la haya revelado a algunos hombres, que ahora la “cultivan”? Sí, planteo la posibilidad de que una mente angélica, es decir, un demonio, haya construido la IA y luego se la haya entregado a los hombres, sin explicar su causa.

Way of the Future es una iglesia para adorar a la IA como una deidad

No soy el único que plantea esta posibilidad. “Profetas” de la IA como Yuval Harari (aquí y aquí), Geoffrey Hinton y Anthony Levandowski consideran que la IA y en particular la AGI –Inteligencia Artificial General– son inteligencias superiores propias de ángeles o incluso de Dios.

Cuando MH analiza el transhumanismo y el poshumanismo (§§115, 172, 232), ciertamente considera los implantes de chips en el cerebro humano para potenciar nuestra naturaleza humana –transhumanismo– y la posibilidad de fusionar al hombre con las máquinas –poshumanismo.

Pero MH evita entrar en el corazón de la cuestión, que es saber si la invención de la IA es producto de una mente humana o de la inteligencia de un ángel caído.

Es una omisión notable para un Papa que, en principio, es el Vicario de Cristo y debería estar cuidando el rebaño para que el lobo no entre.

  1. Cuando León XIV critica el transhumanismo, “olvida” de manera sesgada mencionar uno de sus aspectos más pervertidos, que es el transgenerismo. Digo que es sesgado porque los Papas Conciliares y principalmente Francisco dieron gran escándalo al apoyar semejante monstruosidad. Por lo tanto, encubre este escándalo. Además, Magnifica humanitas pide “inclusividad” en la sociedad como medida de justicia (§§41,144,163, 164). Ahora bien, todos saben que “inclusividad” es un nombre en clave para aceptar el LGBT. Así, al omitir atacar el transgenerismo, León XIV también se encubre a sí mismo.
Comparta

Blason de Charlemagne
Síganos